Publicado el 4 de Noviembre, 2005, 13:09
Fuérame dado remontar el río Volver a ser el arrebol, y el húmedo vecindad de tus hombros y en la limpia fragancia de tus brazos, te diría quererte más allá de las torres gemelas. Dejarías entonces en la bárbara novedad de mi frente el beso inaccesible a mi experiencia licenciosa y fúnebre. ¿Por qué en la tarde inválida, vecindad de tus hombros y en la limpia fragancia de tus brazos, te diría quererte más allá de las torres gemelas. Dejarías entonces en la bárbara novedad de mi frente el beso inaccesible a mi experiencia licenciosa y fúnebre. ¿Por qué en la tarde inválida, |

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